
La compañía española Repsol YPF es una de las diez mayores empresas transnacionales del mundo en el sector del petróleo y gas. Actualmente, Repsol YPF desarrolla sus actividades en 32 países, principalmente en America Latina, África, Europa, Oriente Próximo y Estados Unidos. En el año 2005, sus beneficios ascendieron a 2.711 millones de euros
Este desorbitado balance no es el resultado de una excelente gestión empresarial, sino que es la consecuencia del expolio que Repsol YPF lleva a cabo en los países en los que desarrolla sus actividades de exploración, extracción, producción, refinamiento y comercialización de gas, petróleo, productos químicos y electricidad. Porque todas estas actividades conllevan graves impactos medioambientales, económicos, sociales y culturales en los países donde se realizan.
Repsol es una de las empresas responsables del agravamiento del cambio climático, ya que la combustión de los hidrocarburos que extrae equivale a la mitad de los gases de efecto invernadero emitidos en el Estado español.
El mayor mercado internacional de Repsol YPF es la región latinoamericana, donde tiene depositadas la mitad de sus activos. En muchos casos, las reservas de petróleo y gas que la empresa explota en esta zona coinciden con parques naturales y territorios indígenas protegidos por tratados internacionales. Éste es el caso de su presencia en el Parque Nacional Yasuní (Ecuador), que es una Reserva de la Biosfera, o en cuatro Parques Nacionales en Bolivia y una zona protegida en Argentina.
Con frecuencia, la multinacional española obtuvo las cesiones de explotación de los pozos en connivencia con gobiernos corruptos, como el de Fujimori en Perú, el de Sánchez de Lozada en Bolivia, el de Menem en Argentina o el de Obiang en Guinea Ecuatorial. Así, por ejemplo, la privatización de la empresa nacional argentina de petróleos YPF por el gobierno de Menem, en 1999, estuvo repleta de irregularidades y denuncias.
Aunque sus mayores niveles de expolio y de atropello medioambiental, social y cultural tienen lugar en África, Asia y, sobre todo, América latina, Repsol YPF también destruye, contamina y mata en el territorio español. Como ejemplo, en la refinería de Puerto Llano (Ciudad Real) murieron en 2003 nueve trabajadores por un incendio, el cual podría haber sido evitado si Repsol YPF hubiese respetado la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el Reglamento de Instalaciones Petroquímicas.
Pero estos son sólo algunos ejemplos de la IRresponsabilidad social coorporativa de la compañía. La principal razón por la cual toda esta información no aparece en los medios de comunicación habituales es que esta petrolera gasta una cantidad ingente de recursos en realizar sus campañas de publicidad en los mismos.
La empresa Repsol YPF debe asumir su responsabilidad por todos estos actos. Y debe además restituir la deuda ecológica y social que ha contraído con los países en los que desarrolla sus actividades.
Si quieres más información, puedes encontrarla en: www.repsolmata.info, www.quiendebeaquien.org o www.ecologistasenaccion.org